Como si se tratara de un juego de niños, el paro camionero en Colombia es tan recurrente. Una y otra vez que los actores repiten el pasado (las causas del problema y las soluciones planteadas),  como si se tratara de un juego constante y que no ha llegado a su fin.

Como en la mayoría de protestas, uno encuentra que un grupo selecto de empresarios del transporte son los responsables de la crítica situación  para la gran mayoría que de una u otra manera quieren  tener  una vida digna a punta de los márgenes que genere el negocio.  Otro tanto de personas son apenas  empleados  que a sueldo dedican horas y horas al mes a llevar carga de un sitio a otro. 

 El puñado de empresarios que considero responsables de la crítica situación de la mayoría obedece a las siguientes razones que han sido manifestadas directamente por conductores que reciben órdenes de sus jefes y que muestra una cruda realidad.

Hay caciques dueños de al menos 50 o más tracto mulas, que  van con carga hacia la costa atlántica o pacífica, pero al regreso le dicen al conductor “si hay carga de regreso, cobre cualquier cosa, que ya es ganancia”, atendiendo el criterio que si el camión debe regresar al sitio de origen vacío, cualquier valor cobrado cubre al menos peajes y eso ya es ganancia.

Ante la anterior orden, ¿cómo es posible pensar que el pequeño empresario, dueño de un camión, pretende sacar ganancias, cuando debe cobrar fletes reales para subsistir?  ¿Quién puede competir en esas condiciones que impone el gran empresario del transporte?

Pues la respuesta es que: ¡ninguno!

El representante de los camioneros, que se supone debe velar por los intereses de todos los empresarios del gremio, pide a gritos al gobierno que revise por enésima vez, valor de los peajes, y el  precio del combustible, ¿y qué ha pasado?  ¿Acaso es una petición innovadora?

Pues la verdad es el juego interminable de ambos bandos,  hoy seguimos con las mismas peticiones de los paros anteriores, especialmente los del 2009, 2011, 2013, 2015 y ahora en el 2016.  Curiosamente en los medios  de comunicación  se leen aspectos similares; ¡más de lo mismo!

-Que el paro deja millonarias pérdidas

- Que el desabastecimiento de alimentos se ve en los abastos

-Que se reúnen en la mesa los actores del paro: Gobierno y representante

-Que presenta el gobierno una propuesta para mejorar las condiciones económicas de los transportadores

-Que las conversaciones se vuelven tensas

-Que se filtran en el paro otros actores que causan daños a terceras personas

-Qué el paro del presente es  porque el gobierno ha incumplido lo pactado

-Que el pago de peaje no  es acorde a la calidad de las vías

-Que se regule la cantidad de camiones, pues hay una sobreoferta de servicio de transporte

-Que el gobierno revise las condiciones laborales y horarios de los conductores

Finalmente llama la atención que en paros similares se leen en los medios aspectos que dan cuenta de extensas reuniones como las que mencionan en estos días donde se lee que  “han sido más de 17 sesiones en las que representantes de ambas partes se han sentado a debatir”, “el ministro de transporte presentó un documento  de 55 folios, con 18 propuestas para atender las peticiones del sector”,  entonces uno pensaría que sí hay voluntad en la solución por parte del gobierno, pero sigue leyendo y encuentra repetidamente en varios documentos que el gremio del sector vuelve y protesta porque el gobierno incumplió.  Entonces? ¿Será que a la propuesta del ministro le faltan más folios, para ser efectiva la propuesta?

Finalmente surgen muchas dudas sobre las verdaderas intenciones de unos y otros, no es clara la información seguramente con la que cuenta el gobierno, como tampoco el público en general, lo que se conoce en Economía como información asimétrica y así las cosas nunca se resuelven definitivamente.

 

Por Héctor Javier Castro Torres

Director Programa de Economía

 

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