Con el cierre de cada año, llegan los análisis y la expectativa del salario para la próxima vigencia.

Se puede decir que el júbilo de fin de año obedece a razones particulares asociadas a la festividad de la Navidad, al compartir en familia y quizá, también, a las expectativas de lo que vendrá para el año entrante.

Un aspecto que está en la mente del trabajador, del empleador y del Gobierno es el aumento del salario mínimo, mientras que se deja de lado el aumento de la productividad, un punto vital en lo que tiene que ver con el desempeño empresarial del país, advirtiendo que un aumento salarial sin mejoras de prodcutividad no nos lleva a algún lado como economía.

La productividad es medida a través de la cantidad de recursos humanos y de capital requerida para generar determinado volumen de producto. Paralelamente el salario debe ir acorde a la productividad; sin embargo, hay asimetría entre ambas: por un lado, los trabajadores y sus agremiaciones jalonan por un incemento más alto y, por el otro, los empresarios no desearían que aumenten sus costos via mayor salario.

Idealmente, entonces se desearía que un mayor salario estuviera acompañado de mayor productividad, menos ausentismo en los puestos de trabajo, menos permisos y menos de aquello que atenta contra la productividad, la eficiencia y la eficacia.

El Gobierno, sin duda, ha intervenido como mediador en la mesa de negociación del salario y hoy por hoy participa como un actor importante, ya que es un empleador neto y fiscalmente las cuentas no cuadran al enfrentar los ingresos y gastos del Estado.

En el mundo, pese a que hay aumento de la productividad, los salarios han caído. En Colombia, el cierre de 2018 estará lleno de incertidumbre, pues como termine oficialmente la inflación, así será el incremento del salario para el año próximo.

Pero, una inflación baja, como resultado exitoso de la política monetaria, no puede llevar a pensar otra cosa que el mayor desempleo, ya que no hay que olvidar que mientras se procura corregir problemas de inflación, se descuadran los objetivos de empleo.